Símbolo cristiano

¿Porqué el "pez" es un símbolo cristiano?

En la era romana, muchos años después de Cristo los cristianos fueron persegidos. Era prohibido profesar la fe en público. Los cristianos eran una minoría en un mundo pagano.

El pez fue un símbolo secreto de algunos cristianos
para identificarse entre si, a travéz del dibujo del pez. Uno empezaba el dibujo y si la otra persona era cristiana lo completaba. Quien no fuera cristiano no sabia esté secreto. El símbolo del pez y el críptico "Ichthus" (nombre que estaba dentro del pez) fueron adoptados por los cristianos de la iglesia primitiva para representar a Jesucristo y manifestar su adhesión a la fe.


En esta simbología, las letras de la palabra
"Ichthys" representan las iniciales de la frase:
Iesous Christos Theou Yios Soter, que traducido es:


"Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador"

Ichthus:

I = Iesous (Jesús)
Ch = Christos (Cristo)
Th = Theou (Dios)
U=Uios (Hijo)
S=Soter (Salvador)

En la Biblia explicitamente no hay nada escrito sobre la imagen del pez o que se usara en aquella época.
Como fue mencionado anteriormente esta imagen nace años despues de Cristo.

A Dios lo mueve la Fe

A Dios lo mueve la fe





La necesidad no mueve a Dios, solo la fe mueve la mano de Dios.

Voy a contarte un secreto. A Dios no lo mueve la necesidad. Oíste eso?

Es inútil que cuando trates de orar, te duelan las rodillas, o le digas que ya no soportas más, o que no mereces vivir esta situación o que llores hasta que no te queden lágrimas.

A Dios lo mueve tu fe.

La nave de los discípulos parece que va a darse vuelta como una frágil cáscara de nuez. Las olas sobrepasan el barco y el mar se ve más enfurecido que de costumbre. Los hombres tienen pánico, pero Jesús descansa plácidamente en el camarote.
Uno de ellos, se harta de esperar que el Maestro deje de roncar. Y lo despierta de un sacudón.
-Maestro! No ves que perecemos? No te da un poco de lástima que nos estamos por ahogar? Cómo se te ocurre dormir a bordo del Titanic? No podrías tener un poco de consideración con tus apóstoles?

Será mejor que los discípulos sepan, desde ya, que este día no figurará en ningún cuadro de honor. Esta no será el tipo de historia con las que futuros evangelistas armarán sus mensajes. Si querían aparecer retratados en la historia grande de los valientes de la fe, tengo que comunicarles que han errado el camino. De este modo, no se llega a Dios. No conmoverán al Maestro con un sacudón y gritos desaforados. La histeria no enorgullece al Señor. Puedo asegurarles que Pedro, Juan y otros tantos querrán olvidarse de este episodio, y jamás le mencionarán a sus nietos que esto ocurrió alguna vez.

Pese a lo que hayas creído todos estos años, la necesidad, insisto, no mueve la mano de Dios.
El Señor se levanta un tanto molesto. Este es su único momento para descansar en su atareada vida ministerial. Y estos mismos hombres que presenciaron como resucitó muertos y sanó enfermos, lo despiertan de un descanso reparador, por una simple tormenta en el mar. Se restriega los ojos, mientras trata de calmar a quien lo acaba de despertar de un buen sueño profundo.

-No tengan miedo –dice, mientras bosteza.


El Señor sale del camarote y ordena a los vientos que enmudezcan. Y al mar que se calme. Hombres de poca fe –dice, antes de regresar a la cama.


Uy.


Eso si que sonó feo.


No quisiera irme a dormir con esas últimas palabras del Señor acerca de mi persona. Pensaron que les daría unas palabras de aliento. O que les diría que la próxima vez no esperen tanto para despertarlo. Quizá que mencionaría que para el próximo viaje, se aseguren una mejor embarcación, o que chequeen si hay suficientes botes salvavidas. Pero sólo les dijo que fallaron en la fe.Alguno de ellos, cualquiera, debió haberse parado en la proa y decir:-Viento! Mar! Enmudezcan en el nombre del Señor que está durmiendo y que necesita descansar!Esa sí hubiese sido una buena historia. Los evangelistas hubiésemos aprovechado ese final para nuestros mejores sermones.


Es que, sólo la fe es la que mueve la mano de Dios.


Por Dante Gebel

Adaptado de “Las arenas del alma” (Editorial Vida)

La frase de los Sabios

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Dante Gebel – La frase de los sabios

Una antigua leyenda cuenta que un famoso rey decidió reunir a sus principales sabios y eruditos en un conclave para solicitarles un favor.
-Acabo de traer un gran anillo de mi última conquista –dijo el monarca- es muy valioso y además me da la posibilidad que puedo guardar algo más valioso aun, en su interior. Necesito que ustedes, al final del día, me den una frase que sea lo mas sabio que ningún mortal haya escuchado jamás. Quiero que arriben a una conclusión de sabiduría y luego lo escriban en un papel diminuto. Luego, yo guardare esa frase en mi anillo. Y si algún día, el infortunio permitiera que me encuentre en medio de una crisis muy profunda, abriré mi anillo y estoy seguro que esa frase me ayudara en el peor momento de mi vida.
Así que los sabios pasaron el resto del día debatiendo cual seria esa frase que resumiría toda la sabiduría que ningún humano había oído jamás.
Cuando cayó la noche, uno de los eruditos del reino, en representación de todos los demás, se acerco al rey con una frase escrita en un pequeño papel.
-Aquí esta, su Majestad. Solo tiene que guardarlo en su anillo y leerlo en caso que una gran crisis golpee su vida y su reino.

El monarca guardo el papel en su anillo y se olvido del tema.

A los pocos años, el reino era saqueado por los enemigos y el palacio reducido a escombros. El rey logro escapar entre las sombras y se oculto entre unas rocas, en las afueras de su devastada corte. Allí, observando un precipicio, considero la posibilidad de quitarse la vida arrojándose al vacío, antes de caer en manos enemigas. Fue cuando recordó que aun conservaba el anillo, decidió abrirlo, desenrosco el diminuto papel y leyó: “Esto también pasara”. El rey sonrió en silencio, y cobro animo para ocultarse en una cueva, en medio de la oscuridad, hasta que ya no corriera peligro.

La leyenda dice que veinte años después, el rey había recuperado todo su esplendor, a fuerza de nuevas batallas y conquistas. El trago amargo había quedado atrás, y ahora regresaba triunfante de la guerra, en medio de vítores y palmas de una multitud que no dejaba de ovacionarlo. Uno de los antiguos sabios que caminaba al lado del carruaje real, ya anciano, le susurro al rey:
-Su majestad, creo que hoy también debería volver a mirar el interior de su anillo.
-Ahora? Para que habría de hacerlo? No estoy en medio de una crisis, sino todo lo contrario –replico el rey.
-Es que esa frase no solo fue escrita para los momentos difíciles, sino también para cuando crea que todo lo bueno pareciera que ha de perdurar por la eternidad.
El rey, en medio de los aplausos, abrió el anillo y volvió a leer: “Esto también pasara”, y descubrió en ese mismo instante, que sentía la misma paz que tuvo cuando estaba a punto de quitarse la vida. El mismo sosiego, la misma mesura lo invadió por completo. Aquel día descubrió que la frase que los sabios le habían entregado era para leerla en las derrotas y por sobre todo, en los tiempos de victoria.
Hubiese dado cualquier cosa porque alguien me contara esta fantástica historia cuando yo era mucho mas joven. Pero siempre digo que de tener una maquina del tiempo (como la saga de Spielberg “Volver al futuro”) viajaría al pasado para encontrarme conmigo mismo cuando tenia unos…diez u once años. No buscaría a nadie mas, no hablaría con ninguno mas, solo trataría de ubicar a Dante, a aquel niño que alguna vez fui. Lo enfrentaría cara a cara y le diría algo así como:

-No me preguntes quien soy, porque de todos modos no me lo vas a creer. Solo vine a regalarte una frase que quiero que guardes para siempre: “Esto también pasara”. Disfruta la adolescencia que te queda por delante, disfruta cada instante que puedas, no te pierdas el ahora por estar preocupado por el futuro. Todo va a salir bien, te lo prometo. Algún día los exámenes, los complejos y la baja estima van a ser historia y en unos años vas a reírte de tus problemas de hoy. Tu vida estará resuelta antes de lo que imaginas. Tranquilo, no hay nada malo mas adelante. Finalmente vas a lograrlo.
Te dieron ganas de hacer lo mismo? Siempre que cuento esta historia, alguna lagrima se escapa entre los que me escuchan, esencialmente porque la mayoría tenemos cierta lastima de aquel niño que alguna vez fuimos.

De alguna manera, es una suerte de paráfrasis de tantas promesas bíblicas. El señor nos habla de no estar afanosos por el día de mañana, de no preocuparnos por lo que vendrá, de disfrutar las nuevas misericordias de Dios cada mañana. Pero por alguna razón, la ansiedad nos juega una broma pesada y sin querer, nos va robando pedacitos valiosos del presente.

En estos años, he pasado momentos muy tristes, de mucha angustia, y momentos muy felices, de mucha euforia. Y ambos momentos pasaron, quedaron en algún lugar, a lo sumo, retratado en alguna fotografía. Pero no estoy interesado en vivir de recuerdos, no me gusta anclarme en las crisis ni en las victorias. No me hacen bien ni las críticas despiadadas ni los aplausos. Por esa razón, es que repaso aquella frase a diario.

En la vida real me es difícil encontrarme con el niño que fui. El aplomo y la madurez hacen que cada día me sea mas difícil reencontrarme con el. Pero uno no deja de jugar porque se hace viejo, sino que se hace viejo porque deja de jugar. Pero por lo menos, tengo la salvedad que puedo disfrutar el ahora, el presente. Veo a mis dos hijos pequeños y antes de excusarme que estoy ocupado para jugar con ellos, recuerdo que “esto también pasara” y que en algunos años ya no estarán en casa ni querrán jugar. Entonces abandono los proyectos de mañana y me dedico a mi hoy.
He decidido no pasarme el resto de la vida pensando en lo que haré en dos años. No me interesa vivir pensando que la felicidad absoluta llegara el viernes a la noche, o el sábado por la tarde. O en el verano, o la primavera. O una vez que me gradúe o cuando viaje a aquel país. O cuando me jubile o cuando crezcan mis hijos o cuando me pare ante una multitud. La felicidad no es un destino, es un trayecto. No es un lugar ideal donde uno llega un buen día, sino que un camino que vamos transitando de a poquito, con los pequeños fragmentos del hoy.

A cada lugar donde Dios me lleva, por lo menos dedico un mensaje para motivar a los jóvenes que disfruten el hoy. Pero por sobre todas las cosas, que la ansiedad de lo que todavía no tienen o no han vivido, no les robe lo que ya tienen en sus manos, que nunca es poco. Por mi parte, estoy más que feliz con lo que Dios nos ha regalado en estos años. Pero tengo muy en claro, por sobre todas las cosas, que aun “Esto también pasara”.


Llave de la Oración (parte 3)


Por Watchman nee

Después que una persona ha descubierto la clave, puede hacer las cosas dos veces más rápido que los demás, mientras que aquellos que no la tienen, se esfuerzan en vano.

Las circunstancias sólo deben ser un medio que nos lleve a la presencia de Dios para allí esperar en El; ellas no deben regir nuestra vida, y no debemos permitir que ellas nos impidan orar. Nuestra mente sólo debe servir para organizar nuestro sentir interior, el cual debe ser expresado en palabras; ella no debe ser donde se origine nuestra oración.

La oración es la expresión del sentir interior que pasa por la mente, aunque no se inicia allí. La oración conforme a la voluntad de Dios es solamente posible cuando estamos en armonía con Su voluntad. No es el ejercicio de forzar a Dios a que complazca las emociones de los hombres. Si nuestras emociones no son disciplinadas, no podremos orar, ya que nuestras oraciones no podrán hallar salida. Cada vez que estemos bajo el control de nuestras emociones, oraremos de una manera natural, según nuestros propios deseos, y nos será muy difícil orar conforme a la guía interior. Por lo tanto, debemos tocar la llave de la oración. Cada vez que nos encontramos orando de manera ineficaz e infructuosa, debemos primero pedirle al Señor que nos dé Su luz y procurar descubrir cuál es la causa de que no hallemos respuesta. Al consultar con el Señor, llegaremos al punto en que sentiremos que hemos obtenido algo, que en nuestro interior algo se activa, y escucharemos una suave y tierna voz que desde nuestro interior nos dice: "¡Eso es!" Cuando esto suceda, habremos encontrado la llave de la oración.

A medida que usamos la llave para continuar orando, podemos tener la certeza de que Dios responderá nuestra oración. En Isaías 62:6 dice: "Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás".

Estos guardas son hombres de oración. Ellos tienen que vigilar permanentemente a fin de ver si algo sucede, y deben gritar cuando algo ocurra. Un hombre de oración debe recordarle los asuntos al Señor continuamente.

Esta no es tarea de un individuo ni de unos cuantos; es necesario que un grupo considerable de hombres ore de esta forma. "Todo el día y toda la noche no callarán jamás". Esta son compañías que velan continuamente; juntos descubren algo, y juntos oran sin cesar a Dios "hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra" (v. 7).

Debemos perseverar en oración hasta que el Cuerpo de Cristo sea edificado. Dios necesita nuestras oraciones. El quiere que tengamos un espíritu de oración, un ambiente de oración y la llave de la oración. Hermanos y hermanas, levantémonos de nuestra condición y aprendamos a orar. Busquemos la llave de la oración para que podamos satisfacer la necesidad de Dios hoy.


Ver parte 2

Ver parte 1

Llave de la Oración (parte 2)


Por Watchman nee

Después que una persona ha descubierto la clave, puede hacer las cosas dos veces más rápido que los demás, mientras que aquellos que no la tienen, se esfuerzan en vano.

LA CONSULTA DE DAVID CON RESPECTO A LOS TRES AÑOS DE HAMBRE

(2 SAMUEL 21:1-9, 14) "Hubo hambre en los días de David por tres años consecutivos. Y David consultó a Jehová" (v. 1). David no hizo una oración sencilla diciendo: "Oh Dios, este período de hambre ha durado tres años; te rogamos que tengas misericordia de nosotros. Ponle fin a esto y concédenos una cosecha abundante este año". No, David no oró de esta manera. "David consultó a Jehová". El buscó la causa del hambre. La consulta de David fue al grano; tocó la llave. Dios dijo: "Es por causa de Saúl, y por aquella casa de sangre, por cuanto mató a los gabaonitas" (v. 1). Dios no tolerará el pecado de romper un voto, y David tuvo que eliminar este pecado. Después que resolvió ese problema, la palabra de Dios relata que "Dios fue propicio a la tierra después de esto" (v. 14). David poseía la llave de la oración; por eso fue al grano, y su oración produjo la respuesta de Dios.

LAS ORACIONES DEL SEÑOR JESUS

(JUAN 12:27-28; MATEO 26:39-46)
Las oraciones de nuestro Señor eran perfectas, y siempre tocaban la llave de la oración. Cuando se rehusó a recibir a los griegos que lo buscaban, dijo: "Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré?" (Jn 12:27). El revertió el asunto cuidadosamente y pensó: "¿Qué diré? Padre, sálvame de esta hora". No, El sabía que no podía orar de esa forma. El lo reconoció y por eso añade: "Mas para esto he llegado a esta hora" (v. 27); por lo tanto oró: "Padre, glorifica Tu nombre". Esta oración tuvo una respuesta inmediata. "Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez" (v. 28). Si esta fue la forma en que el Hijo de Dios, como el Hijo del Hombre, oró a Dios mientras estaba en la tierra, ¿cómo entonces nos atrevemos en el impulso del momento a abrir nuestros labios para hacer oraciones apresuradas? Es esencial que descubramos la llave de la oración.


Esa noche en el huerto de Getsemaní nuestro Señor Jesús estaba triste hasta la muerte. ¿Cómo oró en tales circunstancias? Dijo: "Padre Mío, si es posible, pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú" (Mt. 26:39). El poseía la llave de la oración. No le temía a la muerte, y aunque tenía libertad de hacer Su propia voluntad, escogió no hacer su propia voluntad; El prefirió hacer la voluntad de Su Padre. Así que oró por segunda vez: "Padre mío, si no puede pasar de Mí esta copa sin que Yo la beba, hágase Tu voluntad" (v. 42). Luego oró por tercera vez diciendo las mismas palabras (v. 44). Cuando tuvo la certeza de cuál era la voluntad de Su Padre, dijo a Sus discípulos: "La hora está cerca ...

Levantaos, vamos" (vs. 45-46). Si nuestro Señor como un hombre sobre la tierra supo usar muy bien la llave de la oración y se negó a Sí mismo a fin de procurar la voluntad de Dios, ¿cómo podemos nosotros pronunciar negligentemente unas cuantas palabras en oración y pensar que ya podemos discernir la voluntad de Dios?

LA ORACION DE LA MUJER CANANEA
(MATEO 15:22-28; MARCOS 7:24-30)

Cuando la mujer cananea estaba angustiada y en necesidad, clamó: "¡Ten
misericordia de mí, Señor, Hijo de David!" (Mt. 15:22). ¿Fue sincera su oración? Ciertamente lo fue. Pero es sorprendente que el Señor "no le respondió palabra" (v. 23). Los discípulos parecen haber sentido lástima de ella, porque hablaron en favor de ella: "Despídela, porque viene gritando detrás de nosotros" (v. 23). Pero el Señor les respondió: "No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (v. 24). La respuesta del Señor le dio a la mujer la llave para acercarse. Ella vio que el Hijo de David solamente se relacionaba con la casa de Israel, no con los gentiles. Así que ella vino y le adoró, diciendo: "¡Señor, socórreme!" (v. 25). Ella lo llamó "Señor", y no "Hijo de David". Ella comprendió que sólo los Hijos de Israel tenían derecho a usar este título; así que ella abandonó la base equivocada sobre la cual estaba, y dirigió su oración refiriéndose a El como "Señor". Esta oración provocó Su respuesta: "No está bien tomar del pan de los hijos, y echarlo a los perrillos" (v. 26). Aparentemente Su respuesta fue muy fría; era como si el Señor la estuviera rechazando y humillando. En realidad, El estaba tratándole de mostrar dónde se hallaba ella para que finalmente pudiera conocer el significado de la gracia. La mujer vio su
posición; ella pudo ver al Señor y también Su gracia y, aferrándose de la llave de la oración, dijo: "Sí, Señor; también los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos" (v. 27). Esto hizo que el Señor la elogiara, diciéndole: "¡Oh, mujer, grande es tu fe!" (v. 28). Ella había encontrado la clave de la oración, y espontáneamente expresó fe. En Marcos 7 el Señor dijo: "Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija" (v. 29). La oración obtuvo respuesta "por esta palabra". Su palabra tocó la llave de la oración. Debemos aprender de este caso. Aunque oramos con frecuencia, nuestras oraciones se pierden como una piedra que se lanza al océano; desaparece sin ninguna respuesta de parte de Dios. No hemos hallado la llave correcta para abrir la puerta; sin embargo, tampoco tratamos de descubrir la razón por la cual Dios no responde nuestra oración. Hermanos y hermanas, ¿cómo podemos esperar que Dios responda unas oraciones tan insensatas? En todas nuestras oraciones debemos primero
encontrar la llave; solamente cuando hagamos esto podremos esperar obtener respuestas de Dios.


Una vez examinados estos casos relacionados con la oración, tengamos en mente que a medida que oramos, debemos prestar atención a la voz interior y aprender a no ser gobernados por las circunstancias, los pensamientos ni los afectos. Cuando escuchemos esa suave y tierna voz interior que nos dice que oremos, cuando en lo profundo de nuestro ser tenemos el sentir de que debemos orar, entonces debemos hacerlo de inmediato.


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Llave de la Oración (parte 1)


Por Watchman nee

Después que una persona ha descubierto la clave, puede hacer las cosas dos veces más rápido que los demás, mientras que aquellos que no la tienen, se esfuerzan en vano.

Lectura: Mt. 7:8; Is. 62:6-7

La oración es un asunto de gran importancia en la vida espiritual del creyente. Todo cristiano genuino es consciente de esto y por eso ora. Sin embargo, aunque algunos hijos de Dios pasan tiempo orando por numerosos asuntos, sus oraciones no parecen tener mucho efecto. Es como si no hubiesen encontrado la manera correcta de orar. Esto se debe a que aún no han descubierto la llave de la oración.

En todo lo que hagamos, primero debemos hallar la clave para hacerlo. Si queremos entrar a un cuarto y la puerta está con seguro, no podremos entrar, a menos que tengamos la llave. Supongamos que se necesitan dos personas para meter una mesa en un cuarto. Algunas pueden hacerlo sin ningún problema; otras tal vez lo hagan torpemente, tropezándose y golpeando la mesa, haciendo un enorme esfuerzo por pasar la mesa a través de la puerta. Aunque el tamaño de la mesa y el ancho de la puerta sea el mismo en ambos casos, la diferencia radica en las personas que cargan la mesa. Algunos tienen la clave o el secreto para cargar la mesa, otros no. Los primeros son personas que han encontrado la clave para hacer bien las cosas; son trabajadores aptos. Después que una persona ha descubierto la clave, puede hacer las cosas dos veces más rápido que los demás, mientras que aquellos que no la tienen, se esfuerzan en vano.

Este mismo principio se aplica a la oración. Mateo 7 habla de los principios relacionados con la oración, uno de los cuales es: "El que busca, halla" (v. 8). Buscar requiere un esfuerzo. Todo el que busca sin interés ni seriedad, no hallará nada. Buscar implica tener paciencia y perseverancia, y a menos que seamos minuciosos, no hallaremos lo que buscamos.

Cada vez que Dios no responda a nuestras oraciones, debemos ser pacientes y buscar diligentemente la llave de la oración. En el pasado, Dios respondió las oraciones de muchos santos porque poseían la llave de la oración. Si leemos la biografía de George Müller, quien fundó un gran número de orfanatos, podemos ver que él era un hombre de oración; durante toda su vida siempre recibía respuestas a sus oraciones.

George Müller había descubierto la llave. Muchos creyentes sinceros hacen oraciones largas y elaboradas, pero no reciben respuestas de parte de Dios. En la oración, las palabras son indispensables, pero nuestras palabras deben ir al grano; deben ser palabras que toquen el corazón de Dios y lo conmuevan de tal forma que no tenga más alternativa que conceder nuestras peticiones. Las palabras específicas son la llave de la oración, pues concuerdan con la voluntad de Dios, y El no puede evitar responderlas. Veamos la llave de la
oración en algunos ejemplos de las Escrituras.

LA ORACION DE ABRAHAM POR SODOMA
(GENESIS 18:16-33)

Cuando Dios le comunicó a Abraham que estaba a punto de ejecutar Su juicio sobre Sodoma y Gomorra, por la maldad de dichas ciudades, Abraham esperó delante de El. Luego comenzó a orar por Sodoma. El no se limitó a decir: "¡Oh Dios, ten misericordia de Sodoma y de Gomorra!" Tampoco le suplicó a Dios con gran vehemencia, diciendo: "¡Prohibe que Sodoma y Gomorra sean destruidas!" Abraham se aferraba al hecho de que Dios es un Dios justo (Gn. 18:25); ésa era la llave de su oración. En profunda humildad y con gran sinceridad, procedió a hacerle una serie de preguntas a Dios. Sus preguntas fueron sus oraciones. A medida que oraba, permaneció firme sobre la base de la justicia de Dios. Finalmente dijo: "No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez" (v. 32). Después de esto, no continuó haciendo más peticiones. Después de que Dios le respondió, se nos dice que "Jehová se fue". Abraham no trató de aferrarse a Dios ni tampoco insistió con su oración. El regresó a su lugar. Algunos tal vez piensan que Abraham debió haber continuado suplicándole a Dios y que no debió haberse detenido con tan sólo diez justos. Sin embargo, las Escrituras muestran que Abraham conocía a Dios y conocía la llave de la oración. El escuchó al Señor decir: "El clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo ... El clamor ... ha venido hasta mí" (vs. 20-21). Si no hubiesen ni siquiera diez justos en una ciudad, ¿qué clase de ciudad es ésa? El Señor ama la justicia y aborrece la iniquidad (He. 1:9). El no puede encubrir el pecado y abstenerse de ejercer Su juicio. La destrucción de Sodoma y Gomorra era la terrible consecuencia de su pecado y era la manifestación de la justicia de Dios.
Cuando Dios destruyó esas ciudades, no cometió ninguna injusticia en contra de ningún hombre justo; El "rescató al justo Lot, oprimido por la conducta licenciosa de los inicuos" (2 P. 2:7). La oración de Abraham fue concisa y recibió respuesta. No hubo injusticia en Dios. El no hizo morir al justo con el impío (Gn. 18:25). Nosotros lo adoramos y lo alabamos por esto.

JOSUE INQUIERE EN CUANTO A LA DERROTA EN HAI (JOSUE 7)

Cuando los hijos de Israel atacaron la ciudad de Hai: "Huyeron delante de los de Hai. Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua" (Jos. 7:4-5). Después de un triunfo tan poderoso en Jericó, ¿por qué los hijos de Israel sufrieron una derrota tan aparatosa en Hai? Lo único que Josué podía hacer era postrarse ante Dios, acudir a El, esperar, y preguntarle por la causa de la derrota. Josué estaba afligido por el peligro en que se hallaba Israel, pero se afligía aún más a causa de la deshonra que esto había traído al nombre del Señor; por lo tanto, inquirió: "¿Qué harás tú a tu grande nombre?" Esta fue la llave de su oración. El honró el nombre de Dios. ¡Su preocupación era qué haría Dios por Su propio nombre! Cuando Josué llegó a este punto, Dios habló. Dijo: "Israel ha pecado ... por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos ... ni estarémás con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros" (vs. 11-12). A Dios le importaba Su propio nombre, y no podía tolerar el pecado entre Su pueblo. El escuchó la oración de Josué y lo instruyó a que descubriera el pecado que había causado el problema y le pusiera fin. Después de que Josué esclareció la causa de la derrota de Israel, se levantó muy temprano para dar
por terminado el asunto y descubrió que el pecado era la codicia de Acán.
Cuando Israel eliminó ese pecado, la derrota se convirtió en victoria. Tolerar y esconder nuestro pecado es hacer que el nombre de Dios sea blasfemado y es darle a Satanás ocasión para atacar al pueblo de Dios.

Josué no se limitó a orar con celo y sin discernimiento, y tampoco le pidió a Dios que salvara a Su pueblo y le diera la victoria una vez más. La deshonra que esto trajo al nombre de Dios le causó gran dolor, y su súplica le recordó a Dios que solucionara este asunto por causa de Su propio nombre. Su oración fue al grano y produjo una respuesta de parte de Dios. Josué primero tuvo que encontrar la razón del fracaso. El tuvo que descubrir el pecado y ponerle fin para que se le diese gloria a Jehová, el Dios de Israel.

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Ver parte 3

Kyosko y El Eslabón Celebran Desayuno Devocional


Tiempo después de haberse suspendido, se llevó a cabo, en el auditorio de la Iglesia Vida Nueva en Buenos Aires, Argentina, el desayuno-devocional entre Kyosko y El Eslabón, el grupo de apoyo de la agrupación.

El evento que se esperaba con gran expectativa, fue programado inicialmente para el día sábado 4 de julio del año en curso, pero debido a los problemas de salud que se vivieron, a nivel mundial, con el virus de la nueva influenza hizo que las autoridades prohibieran reuniones que sobrepasaran más de diez personas en un mismo recinto cerrado.

El grado de obediencia, sensibilidad y responsabilidad de Kyosko y los organizadores fue tan grande, que decidieron acatar estas sugerencias y esperar un tiempo prudente para reprogramar el evento.

Fue así como Fabián Liendo, Diego Bisio, Ezequiel Bisio, Lucas Leyes, Esteban Cubista, integrantes de la banda y Martín Flores, su manager, decidieron entregar sus explicaciones aEl Eslabón sobre la suspensión, por fuerza mayor, del importante desayuno y devocional.

De esta manera, la agrupación argentina agradeció a su grupo de apoyo por la pasión y el respaldo al ministerio quedando claro el compromiso social de la banda con la siguiente afirmación:“Entendemos de parte de Kyosko que tenemos, como Cristianos, una responsabilidad mayor que la de cualquier ciudadano, que es no solo obedecer al consejo que nuestras autoridades nos están recomendando, si no prevenir y alertar a otros y ser luz y ejemplo para que los demás vean nuestra actitud de colaboración frente a esta causa”.

Finalmente, después de haber esperado durante más de un mes, la esperada fecha llegó llevándose a cabo este importante devocional y al tiempo desayuno entre la agrupación Kyosko y El Eslabón. Cabe resaltar que usualmente en Latinoamérica no se ve este tipo de acercamientos entre las bandas y sus grupos de apoyo, pero con esto queda demostrado una vez más que Kyosko no sólo hace excelente música, sino que también tiene totalmente claro que se trata de un ministerio y que es por gracia de Dios que están en el lugar donde están y que todos hacemos parte de un solo cuerpo y somos una misma iglesia.

En este orden de ideas, la cita fue en el auditorio de la Iglesia Vida Nueva, fue un momento de integración en donde se compartió un exquisito desayuno durante más de dos horas, momento en el cual la agrupación entregó unas palabras de agradecimiento por este instante representativo para todos los asistentes.

Minutos después, llegó el momento de compartir la palabra y fue Fabián Liendo, líder de la agrupación argentina, quien compartió un pensamiento bíblico sobre el tema del renuevo congregacional y por ende personal, de cada creyente que conforma el cuerpo de Cristo.

Inmediatamente después, la banda interpretó a coro con la ayuda de los asistentes, los temas “Te Vi” y “Desde Que Perdí Mi Dolor”; un tiempo especial de música y unción, que dio paso a otro momento trascendental del devocional; la cercanía entre Kyosko y los presentes en el lugar, cuando se abrió espacio un ciclo de preguntas que conllevó a una amena conversación en donde se rescató la mano de Dios en cada circunstancia vivida por la banda y cada anécdota que los ha formado como la agrupación que son el día de hoy.

El devocional-desayuno terminó de manera exclusiva, debido a que a manera de regalo y sorpresa, la banda compartió la canción “Decisión” uno de sus nuevos temas musicales que se encontrará incluido en su próxima producción, grabada en vivo el pasado 20 de junio en el marco del 15º. Aniversario.
El evento dio lugar también para una sorpresa bastante especial, nada más y nada menos, que la celebración de cumpleaños del líder de Kyosko, Fabián Liendo, cuya fecha había sido el día inmediatamente anterior. De esta manera, finalizó este evento que estuvo cargado de momentos especiales tanto para la banda como para los integrantes de El Eslabón.

Definitivamente, un verdadero ejemplo para el medio musical; pues, los apasionados amigos de la banda, salieron más que satisfechos de haber orado, desayunado, celebrado y conversado con los integrantes de la agrupación a la que aman. Un hecho que pocas veces se ve en un medio donde la fama hace que nuestras celebridades se alejen de la gente que compra su discos y asiste a sus conciertos; los mismos que en muchas ocasiones, aportaron con su talento para el crecimiento de estos ministerios.

Por: Adriana Ardila Santana / Conexión vital Comunicaciones