Como vivir en la 4 Dimensión en un mundo de 3 Dimension?
Podemos vivir en la 4 Dimension en un mundo de 3 Dimension, a traves de estos 4 elementos.
1) Mentalidad
La mentalidad tiene que ver con nuestra manera de pensar. La imaginación no es otra cosa que el
conjunto de varios pensamientos. Las distintas ideologías que han producido grandes revoluciones
tanto políticas como económicas y culturales a lo largo de la historia de la humanidad también tienen sus raíces en la mentalidad del hombre. Una de las enseñanzas más populares de Cho es: lo que
piensas es lo que obtendrás. La Biblia enfatiza la importancia del pensamiento: Porque cual es su
pensamiento en su corazón, tal es el (Proverbios 23.7).
El problema está en que la mentalidad del hombre ha sido corrompida por causa del pecado, y tanto su intelecto como su mente racional están en enemistad con Dios. Isaías 55.7 dice: Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamietos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de el misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Debido a que la mentalidad pertenece a la cuarta dimensión, el diablo controla al hombre a través de este elemento. De hecho, con relación a la traición de Judas, Juan 13.2 dice: Y cuando cenaban,
como el diablo ya había puesto (un pensamiento) en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón,
que le entregase.
Es por esta misma razón que el apóstol Pablo enfatiza, diciendo: No os conformeis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobeis cual sea la buena volunta de Dios, agradable y perfecta (Romanos 12.2).
Entonces, ¿cómo podemos cambiar nuestra mentalidad? A través de la palabra de Dios. La Biblia
contiene el pensamiento de Dios. La autoimagen de Abraham cambió drásticamente cuando recibió
la palabra de Dios, y oyó una voz que decía: te he puesto por padre de muchedumbre de gentes
(Génesis 17.5). Por tanto, nuestro deber reside en programar nuestra mentalidad a través de la
palabra de Dios. El cambio de mentalidad basado en la palabra de Dios es realmente poderoso.
2) Fe
La fe es la segunda área de contacto con el Espíritu Santo. Sin fe es imposible agradar a Dios
(Hebreos 11.6). Existen dos niveles de fe: la fe natural y la fe sobrenatural.
La fe natural es creer y depositar nuestra confianza en algo. Por ejemplo, no llegamos a observar
con nuestros ojos físicos el movimiento del viento, no obstante, el viento se encuentra presente en cualquier lugar. Lo mismo sucede con las ondas de la radio. No las vemos, pero sabemos y creemos que ahí están. Convicción es sinónimo de la fe natural, porque convicción también pertenece a la
cuarta dimensión, aunque en un nivel inferior, por ende, no es visible, pero mueve y transforma a la
tercera dimensión física.
La fe sobrenatural es la fe de Dios. Juan 14.1 dice: No se turbe vuestro corazón; creeis en Dios,
creed también en mi. Pero note que en el idioma original no dice, creeis en Dios, sino que dice:
tened la fe de Dios. Es decir, la fe de Dios es la fe sobrenatural.
Cho hace énfasis en que la fe precede a la experiencia. Primeramente hay que creer para luego
experimentar. Fe no es otra cosa que elegir el creer en la palabra de Dios. Romanos 11.1 dice: La fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios. Otro énfasis de Cho es que la fe debe coincidir no
solamente con nuestro lenguaje sino también con nuestras acciones.
3) Visiones y sueños
Una de las enseñanzas más populares del Doctor Cho trata acerca de las visiones y los sueños. El
afirma “las visiones y los sueños son el lenguaje del Espíritu Santo”, porque la Biblia más de una vez
dice: Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne... vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros
ancianos soñarán sueños (Joel 2.28; Hechos 2.17).
Hellen Keller dijo: la persona más pobre no es aquella que no tiene bienes materiales, sino la que no tiene un sueño. El fundador de Daewoo también hace énfasis en el sueño, cuando dice: el mundo
pertenece a los soñadores. De hecho, los grandes hombres de la Biblia como Abraham, Jacob,
Moisés y el apóstol Pablo fueron hombres de gran visión.
Pero existe una distinción entre el sueño del hombre y el sueño de Dios. El sueño del hombre es un elemento invisible que pertenece a la cuarta dimensión, sin embargo, el mismo se encuentra en un nivel inferior, y se destaca por ser egocéntrico, y muchas veces se manifiesta en forma de ambición personal. Por el contrario, el sueño de Dios se origina en el corazón de Dios, y es comunicado al
hombre a través del Espíritu Santo.
Una las frases más populares de Cho es: “Dime tu visión, y yo profetizaré tu futuro”. Bill Hybels,
pastor general de Willowcreek Community, basándose en este principio, comenta que la iglesia
visible es producto de la iglesia invisible. Aquí la iglesia invisible es la iglesia que uno concibe y sueña
en el corazón.
4) Lenguaje
Tanto la mentalidad, como la fe y los sueños se transmiten a través del lenguaje. La superioridad del hombre sobre los animales se encuentra en la capacidad de hablar. Por tanto, debemos concientizar que nuestro lenguaje tiene un poder creativo, puesto que el hombre ha sido creado según la
imagen y semejanza de Dios, y Dios es quien ha creado el universo por medio de la palabra.
Se ha comprobado que el lenguaje del hombre influencia y transforma el cristal de los componentes del agua. Según Emoto Masaru, en su libro The Hidden Messages in Water, el agua tiene la
capacidad de absorber, contener, y retransmitir la emoción del hombre, y este proceso se lleva a
cabo a través de imágenes, música y lenguaje. Según la investigación, las palabras positivas tanto
escritas como confesadas daban como resultado un perfecto hexágono en sus cristales, mientras
que las palabras negativas resultaban en un sin número de formas diferentes desagradables. Luego
de 8 años de estudios, este científico japonés concluyó que las palabras “te amo” y “gracias”
resultaron ser las más agradables. Los eruditos del tema coinciden que esto se debe a que el agua
tiene la capacidad de guardar informaciones que son transmitidas a través de imágenes,
pensamientos o palabras.
Aun así la creatividad del lenguaje del hombre está reducida al nivel más bajo de la cuarta dimensión. Por tanto, el poder creativo llega a su punto máximo cuando nosotros confesamos la palabra de
Dios. La confesión de la palabra es un elemento poderoso que transforma la tercera dimensión
visible.
¿Cómo vivir en la 4 Dimensión en un mundo de 3 Dimensiones?
Publicado por Camino Opuesto - BlogFuente: La Cuarta Dimensión
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