La madrugada: El secreto en la administración del tiempo



En la administración del tiempo, las mañanas son un tema de vital importancia, ya que el hombre contemporáneo se ha convertido como en una especie de vampiro de la noche. Las fotos tomadas por satélites demuestran cómo las grandes ciudades del mundo están con las luces encendidas, y brillan más de noche que de día. El número de puestos de 24 horas han aumentado drásticamente en los últimos años en todo el mundo, y cada vez más, las noches son una atracción, mientras que las mañanas nos resultan poco placenteras.


Sin embargo, los grandes hombres de éxito se han destacado por haber aprovechado al máximo la eficacia de las tempranas horas del día. Dail Carnegy dijo: “La pérdida mayor en la vida de una persona es el hecho de dormir a la mañana”. Los mediocres dicen: “No puedo ganar más dinero”, “no tengo tiempo para hacer ejercicios físicos”, “jamás podré aprender un idioma extranjero en toda mi vida”. Esto se debe a su pobre manejo del tiempo. Es por esta causa que para los mediocres el día se compone de: “mañana – tarde – noche”, mientras que para los exitosos que madrugan, el día está compuesto por: “madrugada – mañana – tarde – noche”. Es decir, tienen varias horas extras en las que pueden sacar muchísimo provecho; por ejemplo, orar por más de 1 hora, hacer ejercicios físicos, leer un libro, hacer nuevos planes, etc.


A decir verdad, la madrugada no es un nuevo descubrimiento en la administración del tiempo. La Biblia dice: ¡Despierta alma mía! ¡Despierten, arpa y lira! ¡Haré despertar al nuevo día!” (Salmo 58:7, NVI). Jesús administraba su tiempo despertándose por la madrugada. “Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levanto, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar” (Marcos 1:35, NVI).


La cultura de la noche no hace más de 100 años que ha echado sus raíces en la historia de la humanidad. Antes de la era de la industralización, el hombre se levantaba junto a la salida del sol, y se acostaba junto a la puesta del sol. Por tanto, gozaba de una vida más saludable. En cambio hoy, sobretodo para los jóvenes, la noche vino a ser una especie de momento de diversión. En mi país, Corea del Sur, la cultura de la noche parecía no tener fin, hasta que las iglesias evangélicas comenzaron las reuniones de oración que comenzaban a las 5 de la madrugada todos los días. Es decir, los cristianos tenían la costumbre de acostarse a las 9 de la noche para participar en las oraciones matutinas, y una vez finalizada la reunión, se dirigían a sus lugares de trabajo. En síntesis, la iglesia cambió la cultura de la noche por una cultura de trabajo, diligencia y justicia social. Lamentablemente, a medida que el país progresa, la cultura de la noche también está volviendo, y por consiguiente, los problemas que causa este mal hábito; hurto, violencia, inmoralidad sexual, y todo tipo de maldad.


En 1995, el canal NHK de Japón realizó una encuesta. Según el estudio, los japoneses se despiertan a las 6:37 AM, y esto significa que el horario del despertarse ha sido retrasado unos 20 minutos a comparación de hace 20 años atrás, lo cual implica una pérdida de efectividad en la administración del tiempo. De hecho, los neurocientíficos aseguran que el cerebro funciona al menos 3 veces mejor desde las 6 hasta las 8 de la mañana que en cualquier otro horario del día.


Por tanto, haga despertar al nuevo día. No permita que la mañana lo despierte a usted, sino es usted quien debe despertar las mañanas. En lo personal, no tenía la costumbre de despertarme a la madrugada, amaba la noche, y obviamente, nunca me alcanzaba el tiempo. Hasta que me dí cuenta de lo preciado que estaba perdiendo en mi vida. A partir de ese momento, y hasta hoy día, comienzo la jornada a las 5 de la mañana. Luego de orar en la iglesia, usualmente, realizo todos los trabajos administrativos y finalizo la jornada laboral antes del mediodía. En horas de la tarde, en caso de que no haga visitas a casas u otras actividades, prácticamente tengo el día libre para dedicarme de lleno en la superación personal. Trato de evitar matar el tiempo, y dedicarme en algo productivo. Y realmente, ¡ha dado muchísimo resultado! Desde niño, tenía la costumbre de pensar: “Si miro la TV, al finalizar el día, no habré hecho nada, y volveré con mis manos vacías. Pero si leo un libro, al menos, habré adquirido más conocimiento, y podré compartirlo con otros”.


Recuerde: “Si usted se despierta tarde, nunca le alcanzará el tiempo para alcanzar algo”. Por tanto, el secreto en la administración del tiempo es la madrugada. Los grandes empresarios realizan reuniones durante las mañanas, casi nunca en horas de la tarde. Al igual que el dinero, el tiempo es un recurso limitado. Usted deberá rendir cuentas ante Dios acerca de cómo ha gastado su tiempo. Aunque nos cueste creer, el hombre duerme unos 23 años durante toda su vida, y tan solo cuenta con 9 horas por día en las que uno puede ser productivo o no. Por tanto, aumente el nivel de su creatividad, productividad y efectividad haciendo despertar al nuevo día. No conozco a ninguna persona que haya alcanzado el éxito sin conocer la madrugada. “Dios está en ella, la ciudad no caerá; al rayar el alba Dios le brindará su ayuda” (Salmo 46:5).


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