Cuando uno emigra a otro país, debe aprender el idioma que habla la gente de ese país. Si va a Japón, el japonés, a Corea, el coreano, a China, el chino, a Inglaterra, el inglés, etc. El cristiano es alguien que ha sido mudado del reino de las tinieblas al reino de la luz, por tanto, es un ciudadano del cielo, y un ciudadano del cielo, debe hablar el idioma de los cielos.
Confiese lo negativo en positivo
Hoy en día, existe un virus llamado “negativismo”, y afecta a gran parte de la población mundial. La ira, el enojo, la amargura, el odio, el rencor, produce en nosotros palabras negativas, y las palabras negativas producen destrucción.
En cierta oportunidad, un científico dio a conocer el resultado de su estudio que consistía en investigar el poder de la confesión.
Primeramente, dividió a algunas personas en dos grupos: el grupo A debía decir palabras positivas, de bendición y esperanza. Por otro lado, el grupo B debía decir palabras negativas, de ira y enojo.
Cuando el grupo A empezó a hablar, este científico tomó el aliento de la boca en una bolsa de nylon, y así lo hizo también con el grupo B. Luego lo congeló por debajo de 200 grados centígrados. Cuando el aliento se había convertido en líquido, tomó una jeringa, y lo inyectó a unos ratones que había en su laboratorio.
Para su sorpresa, los ratones que recibieron el aliento del grupo A empezaron a saltar y a moverse entusiasmadamente. Pero por el contraste, los ratones que recibieron el aliento del grupo B empezaron a sentirse mal, y terminaron muertos al cabo de 2 horas.
Confiese con convicción
Soy predicador, y también traductor de profesión. Por tanto, tengo la costumbre de tener muy en cuenta las expresiones. Puedo distinguir entre una persona con mucha fe y una persona con poca fe. ¿Cómo? Por la manera de hablar. El primero es conciso, sencillo, claro y corto, mientras que el último es opaco, abstracto, complicado y largo.
Hoy en día, debido a la influencia del relativismo, el vocabulario del hombre se ha convertido en un juego de palabras, a tal grado que abundan expresiones como: “Se puede decir que…”, “Se dice que…”, “Escuche por ahí que…”, “Pienso que”, “Podría llegar a…”, “Creo en la posibilidad de…”, “No será que…”, “Me parece que”, “pero también tenemos que pensar que…”, en pocas palabras, abundan las hipótesis, y nada es cierto.
Por el contrario, desde el punto de vista lingüístico, la Biblia no contiene esta clase de oraciones que opacan una clara comunicación.
Confiese lo que no es, como si fuese
En Corea del Sur, existe un dicho que dice: “las palabras son como la semilla”. Dios llama las cosas que no son, como si fuesen. Nada existía, hasta que Dios dijo: “¡Que exista la luz!” (Génesis 1:3). Así como la mentalidad y los sueños vienen antes de la realización, la confesión también es un elemento que tiene anticiparse a la posesión.
¿Cómo vivir en la Cuarta Dimensión? - Palabra
Publicado por Camino Opuesto - BlogFuente: La Cuarta Dimensión
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